sábado, 12 de febrero de 2011

The man, the gent...

Como una burla arrepentida, entre tantas letras sin ritmo ni compás, estaba avergonzada, estaba frente a un intelectual escribiendo desde mi ordenador rosa y contestando mensajes desde mi blackberry rosa también; Me sentía una niña pequeña frente a un adulto o peor, me sentía atraída a un chico que seguramente pensaba que era una niña mimada y lo peor era que tal vez no se equivocaba, pero ¿Cómo puedes dar una maravillosa impresión si le abres tu alma a alguien?, las primeras impresiones son mi especialidad, pero sólo en lo que se refiere al aspecto físico o laboral, pero si tengo un ataque de indolencia mientras un enamoramiento repentino se apodera de mi ser, es difícil explicar hasta donde iría mi mente minutos después.
Intento no hacerlo pero ya he idealizado mucho mas que el tiempo, un momento, una mirada, el simple contacto es poético...


...CONTACTO...

Tocarse la piel es sentir la respiración del otro, excederse, apretar, morder, temblar, besar, intentar reemplazar el tiempo con cada pulgada que roza los dedos, su aliento produce escalofríos, el tiempo pasa lento, su lengua toca tu espalda, sus labios recorren tu piel como buscando pausada pero firmemente algo, una sensación nueva, un peligro, un aletargado suspiro, tus manos tocan las suyas, el tiempo se detiene, sientes sus dedos, rozas su fría piel, es suave, es húmeda, sus dedos entrelazados, ocurre una especie de conexión, el tiempo se mueve, tu mente se mueve, tu corazón grita, casi no respiras, están en otra realidad, coinciden con las miradas, se encuentran en otro lugar, sostienes su mano, siguen unidos, besas su mano, te sonríe, quieres hablar pero te has vuelto a acelerar, tu respiración, la suya, tu mente, su corazón, son uno, entienden lo que piensa el otro, eres parte de su piel, sientes su piel y tocas más allá, tocas sus sueños, tocas sus emociones, tocas sus miedos, te sientes dentro, en su misma piel, en tu propia piel; El sudor se derrama como amor, como arte, como aceite, se derrama, te derramas, se sienten aislados del mundo, humo de cigarro, utopía, deja vu, caos, es perfecto y por fin te siento.


Ruborizada
Paola Pascazzi.

lunes, 7 de febrero de 2011

Cambiando de página, cambiando de libro!

¿Qué le pasa a este invierno?
Se apaga y no termina
Parece eterno y desesperante
Caprichoso y despampanante
Hace una semana parecía ir a prisa
Pero ésta noche se ha estacionado
Aparcado en la puerta de mi habitación
Con su frío, con sus aromas
Con su encanto y su dejadez
Con tus ojos y mil preguntas sin responder

Quiero caminar al contrario de tus pasos
No cantar la canción que me inspiraban tus besos
Quiero que termine
Porque la espera se volvió absurda
Y el cuento nos condujo a la incomodidad
De vernos y no respirar
Fingir que aquí nadie sedujo en la madrugada
Nadie sintió que se enamoraba

Fría
Paola Pascazzi.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cenizas

Tantos colores, tantos sabores, tanta esencia y tanta vida
Se apagaron armoniosamente
No parece real, porque cuando entro en aquél lugar
Aún espero escuchar tu voz y encontrar tu mirada

Y es que es difícil asimilar el vacío y el silencio
El tiempo que absorbe su dolor y evapora sus lágrimas
No hay canciones ni oraciones
Sólo recuerdos
Fotografías que roban sonrisas en medio de un ritual sacro
Las sonrisas más sinceras se hacen espacio entre tanto dolor

Porque el tiempo se detuvo, mientras yo volaba
Tú esencia siguió el viaje.


Acentuando los lazos de sangre...
Paola Pascazzi.