Al llegar el sol
Ya no escuchó su voz
Al rozar su piel
Ya no encontró su ser
Cuando el reloj la volvió a la realidad
Ya no sintió el atardecer
Estaban intactos sobre el hielo
Cada emoción, cada suspiro, cada luna
Cada palabra y cada lágrima
El tiempo se burló de ella
Le enseñó lo maravilloso que fue
Cada segundo vivido valió la pena
La espera, la demora, la desdicha y la deshonra
Fue hermoso, fue abrumador
Fueron las emociones más intensas y tangibles
Fue la lluvia de un jueves por la tarde
Fue el frío de un domingo cosumido en una taza de café
El recuerdo de un beso navegando en el barco de mis sueños
La sensación de enamorarse perdidamente cada día
El encuentro con el pasado
Viajes entrañables
Amaneceres
Uno más
Y siente que ganó una vida
Aunque haya perdido el impulso que provocaba su ausencia
Sus pasos la condenaron a vivir con las provocadoras consecuencias
De seducir a la vida
Sonríe y aguarda
Su encuentro con la siguiente madrugada
Al tren de su propia existencia se descubrió atada...
¡Se acabó y que venga el siguiente!
¡Feliz!
Paola Pascazzi.
viernes, 31 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
Sin que se note...
Cuando despiertas en la madrugada, pensando que es media noche y te das cuenta que son las mismas 3:00 am que te han despertado los últimos 5 años, es difícil no pensar en el pasado, lo intensos que han sido ésos años, piensas en ello como en un viaje, largo, dramático y sofocante, en ésas emociones, situaciones, sueños y promesas que se repiten constantemente como si se tratara de enunciados sin sentido, que al final no son más que momentos asombrosos y llenos de vida.
Con la sensación de estar en pie sobre el umbral de lo que parece un comienzo, dejando atrás oscuros momentos, se siente un despertar a lo que representa el resto de mi vida, es la resolución de 5 años de errar por caminos y personas, como la conclusión de momentos difíciles llenos de actitudes adolescentes y el principio de una vida adulta, ya sin tantos complejos, sin ego, sin vanidad ni ambición, estoy aceptando al pasado como fue y respetando al presente como armoniza con mi realidad, aceptando con toda la humildad que conozco que he contado esta historia del "parte aguas" mil veces, algunas veces llena de razón y sentido, otras fingiendo que escribo, que siento y que estimo, pero siempre con la esperanza atada a los sueños, con el impulso de sentir los segundos en las yemas de mis dedos y perseguir el viejo sueño, que no siempre es el mismo, pero representa el mismo cielo.
Ésta vez es difícil reconocer el verdadero comienzo de los pasados porque las palabras parecen repetidas, insulsas, ya escritas, parece que ya he tarareado esta estrofa mil veces, que he escrito esto tanto en la arena como en la nieve, pero me desarma el sentido de las nuevas notas, de las cosas que asombran, parece que entre repeticiones, vuelvo a la normalidad y a la vez abro puertas a ésos horizontes que se veían ajenos, lejanos y pasajeros.
Contando la misma historia pero con una realidad diferente, en prosa para variar...
Paola Pascazzi.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Errada intensidad
Ni el reloj ni mis palabras
Ayudan a explicar mis madrugadas
Mis ocasos, mis días intensos
No contengo más que versos
Ya no sé como decir
Sin palabras y sin sal
Porque te escondes de mi
Y de mi errada intensidad
No pretendía importunar
No tenía otra intensión
Era mi forma de expresar
Que me gusta tu son
Hace algunos días que contengo la voz
Porque no quiero perder la esencia
En mitad de una palabra
De la falta de respuestas
Me apago lentamente
Porque el sur me ha mojado
De buenas lunas
La más bella vida
Me rindo, me alejo
Ya no necesito más momentos inciertos
Sofocando caprichos...
Paola Pascazzi
Ayudan a explicar mis madrugadas
Mis ocasos, mis días intensos
No contengo más que versos
Ya no sé como decir
Sin palabras y sin sal
Porque te escondes de mi
Y de mi errada intensidad
No pretendía importunar
No tenía otra intensión
Era mi forma de expresar
Que me gusta tu son
Hace algunos días que contengo la voz
Porque no quiero perder la esencia
En mitad de una palabra
De la falta de respuestas
Me apago lentamente
Porque el sur me ha mojado
De buenas lunas
La más bella vida
Me rindo, me alejo
Ya no necesito más momentos inciertos
Sofocando caprichos...
Paola Pascazzi
martes, 21 de diciembre de 2010
Contando i giorni per baciarti...
No le pregunto al tibio aroma del té
Si mis sueños se disuelven lentamente en su esencia
Porque he caminado por diferentes suelos y existencias
Diferentes lunas y sofocantes placeres
Para entender que el suelo bajo mis pies
Parecía atarme
Desgastando mis alas, mis días y mi fe
Siempre negando el sur
Resulté fascinada por el ritmo austral de casa
Sin dudar que éste cielo sabe mejor
Escondo en un suspiro mi vieja inspiración
Y la absurda insistencia de oír tu voz
Para hacer estas mañanas, perfectas
Necesito rogarle al tiempo
Que se apresure y que se quede
Que baje el brío y que se enrede
Para mezclar la realidad con el pasado
Imagino nuestros dedos entrelazados
Contando los días que faltan para besar tus labios.
Viendo a la luna...
Paola Pascazzi.
Si mis sueños se disuelven lentamente en su esencia
Porque he caminado por diferentes suelos y existencias
Diferentes lunas y sofocantes placeres
Para entender que el suelo bajo mis pies
Parecía atarme
Desgastando mis alas, mis días y mi fe
Siempre negando el sur
Resulté fascinada por el ritmo austral de casa
Sin dudar que éste cielo sabe mejor
Escondo en un suspiro mi vieja inspiración
Y la absurda insistencia de oír tu voz
Para hacer estas mañanas, perfectas
Necesito rogarle al tiempo
Que se apresure y que se quede
Que baje el brío y que se enrede
Para mezclar la realidad con el pasado
Imagino nuestros dedos entrelazados
Contando los días que faltan para besar tus labios.
Viendo a la luna...
Paola Pascazzi.
Etiquetas:
enamoramiento,
intensidad,
Invierno
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