jueves, 1 de diciembre de 2011

Princesa dañada

Sacaron a la princesa del castillo y le rompieron el hechizo que la mantenía segura, que la hacía respirar y enredar los sueños con su realidad, ahora la incertidumbre y el pesar la sobrepasan, ya no es tan fácil sonreír a cada mirada, ya no resulta conmovedor el sonido de las gotas de lluvia en su ventana, ya no tiene ése brillo en su mirada, se apagó la llama.

Los dragones la rodearon y entre sollozos habla con un hada, que se preocupa por sus pasos, por su inocencia dañada, intensidades que no conocía la inspiran y la llenan de historias incompletas, de puntos suspensivos que atan, su corazón late rápido y desesperado, busca respuestas cada mañana.

Al horizonte reclama, espera encontrar la llave que separa sus emociones de sus palabras, inventa canciones para entender lo que le pasa, camina lento buscando el discurso que le dejaba proyectar sus pasiones, contagiando a otros humanos con su magia, sabe que aún tiene su esencia, que escondida entre tantos cambios la despertará y envolverá al futuro en su perfume natural, en su gracia.

Sí, dañada...

Paola Pascazzi