Cubriendo la herida
en mitad de la noche
me siento tan confundida
por sentirte
tan real, tan dentro
sin piedad desvanezco
Me siento escondida
de tu sed y del tiempo
tras palabras inaudibles
tan profundo que miento
tan extenso que con verte
siento, creo y me encuentro
escribiendo otra vez
a través del cinismo intenso
Imaginando el dolor que sentí
en otra vida, en otra existencia
para aceptar con eterna valentía y paciencia
lo que aparezca, lo que camine
hacia mi, hacia ti
lo que embista, sin sentido y sin razón
Que más da, lápiz y papel
dedo y tecla, sentidos y corazón
raciocinio y tu voz
Sin pensar poco a poco voy
Sin pausas, sin contemplar
el tiempo que se deshace
en la eternidad de la existencia
en la lluvia, en el sol, en mis ojos
en tu voz, en mis creaciones
y en mis desmesuradas pasiones
Percibo el peligro del amanecer
de hablar, mientras siento aún más
mi alma se desarma
interroga a mi esencia
que insatisfecha le seduce
le provoca, le llama
a perderse en esta enajenada calma
que incita a seguir hablando
y entre el sueño inundado de incontrolados incendios
sus palabras me sorprenden
sus mentiras se mantienen
siento que con leerte te conozco
Te siento entre notas
reconozco la melodía profunda y poderosa
que acapara tu existencia
y entre deseos incontrolables
lo expresas, lo dices
Te vuelvo a sentir
tan dentro que asusta
el sueño me tranquiliza, al fin
después de exigirte caprichos imposibles
con tu tibia voz
restableces la calma
y mi esencia en la oscuridad te llama.
Me dejo llevar...
Paola Pascazzi.
lunes, 5 de abril de 2010
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