martes, 9 de abril de 2019

Suicidio

Inerte, en el piso, no respondo, no me siento viva, pero aún lo estoy
Siento mucho, siento dolor, siento miedo, siento llanto, siento el tiempo pero ya no me siento yo misma.
Soy ese señor en una casa de campaña en el bosque del suicidio en Japón, pidiendo perdón por todo, todo el tiempo, con la voz débil y escondido con vergüenza.
Soy esa diseñadora deprimida sin tratamiento en un mal matrimonio, sin fe en nada, ni en mí misma.
Soy ese cocinero escondiendo la depresión entre viajes internacionales y actitud positiva.
Soy ese actor tratando de seguir cada día solo para darse cuenta que no hay salida, solo un interminable ciclo de tristeza y ansiedad.
Soy yo, una escritora frustrada, escondida de la realidad, con un montón de sueños rotos y relaciones tóxicas con todo, que se asfixia y se mantiene conectada a la vida por hilos pequeños pero fuertes, rogando al cielo, cuando los pensamientos oscuros vienen, que me deje sobrevivir un día más.
Soy yo y lo siento, lo siento mucho.

P.

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