
- ¿Hasta cuándo piensas seguir llorando?- Me pregunta con ironía, mientras yo grito
-¡Hasta que se termine, esta especie de espiral retorcido y enfermo en el que mi vida se ha convertido!- lo digo y por dentro solo pienso en lo cansada, torturada y ultrajada que se siente mi alma, ya no puedo soportar tantas estupideces, me gustaría pensar que algún día algo funcionará en mi vida y no seguirá como hasta ahora, que un día todo cambiará y regresará mi normalidad, la claridad y entre todo, mi dislexia sonreirá a las palabras, al fin la triste existencia, se transformará en algo utópicamente mío.
Paola Pascazzi

No hay comentarios:
Publicar un comentario