
Extrañamente el aludido, de alguna manera, no toca el sax en esta foto, sino, la flauta.
Caminando sobre mis dudas y mis miedos
Me percaté de tu silueta
Y te quise gritar
Pero no me salió la voz
Te llevaste mi voz y mi inspiración
Que orgulloso te debes sentir
Tocando jazz
Ayer te vi
Se que extrañas mi voz
Se te notó toda la noche
Tocaste sin corazón
Si te robaste mi voz
Tonto del saxofón
¿Dónde la dejaste?
¿Acaso la has perdido?
Eres tan necio
Ya te lo dije antes
No me importan tus desplantes
Ya no me importan tus destellos
Tus creaciones nocturnas
Tus pretensiones de artista
Ya no me importan ni tú ni tu big band
Ni tu orquesta ni el jazz
ni tu complejo de Berlioz
Ni su sinfonía fantástica
Ni su amor por Harriett ofrecido en una flor
Ni siquiera porque crees sentir eso por mi
Además porque tienes que reconocer
que no eres francés
Ni tus amigos fueron Dumas, Víctor Hugo y Gautier
ni escribirías lo que él escribió
mas claro no se puede decir
no eres Berlioz
Ya sabes lo que él decía del tiempo
Si, eso de que era un gran maestro
pero que mataba a sus discípulos
si, si lo dijo él mismo
el que compuso “Beatriz y Benedicto”
Ópera de la que nadie se acuerda
Solo recuerdan la obertura
Tu si la conoces completa
Porque para ti él era la figura
Si, la figura perfecta
Como sea; tú y Berlioz me tienen harta
Ya no quiero oír sus farsas
me despojo de la venda
No eres quien decías ser
No te disfrazaste bien
Te costaría entender porque te dejé en ese tren
Tonto del saxofón ya no digas mentiras
Porque aunque los críticos digan que tu última composición es
sensacional e innovadora
No eres Berlioz ni estas en París
ni me amas ni soy actriz
Por favor ya vete de aquí
Y déjame tranquila escribir.
Buonanotte.
Paola Pascazzi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario